Nos quedaremos sin expertos...


Pasé por la vidriera, austera y sin glamour, y vislumbré un artículo que llamó extrañamente mi atención: una perforadora de papel de un solo agujero.

Alguna vez en una oficina había una de ellas pero a la hora de conseguirla para uso particular, nunca lo había logrado.

$ 4,90.= rezaba el cartelito hecho a mano que indicaba su precio. Imaginé -por lo colorido de los modelos- que se trataba de algún producto chino plástico y de pobre calidad pero bueno, después de todo eran cinco mangos ¿qué pretendía por esta suma?

Ingresé para comprarla y el interior del local se apoderó de mis sentidos. No porque se trate de algo "digno de ser visto" ni mucho menos. Un lugar a media luz, con escritorios de madera anaqueles de vidrio y estanterías y mas estanterías llenas de mercadería ordenadamente guardada en cajitas vetustas.

La radio sonaba de fondo con Angel Vargas interpretando "Tres Esquinas" y una simpática viejecita de largo guardapolvo "azul técnico" me saludó y atendió gentilmente.

Sentí que había ingresado en la máquina del tiempo. El olor, que resulta imposible de describir, rezumaba lo añejo del lugar. Pero hablo de una librería de vejez afable y no de un localzucho viejo.

Cuando la señora me mostró la perforadora, la probó primero y me invitó a que yo lo hiciera.

Sorprendentemente el producto era metálico y de muy buena calidad.

Ya lo tenía separado para su compra cuando mi vista se detuvo -cuando no- en otro artículo de mi interés: una regla metálica. De esas que tienen una pulgada de ancho y un extremo redondeado con un agujero para colgarla.

Cuando vi el precio imaginé, otra vez, que se trataba de una fina lámina de lata china. Pero una vez con el producto en la mano, descubrí una regla de acero inoxidable de 1mm de espesor y gran calidad. Milimetrada en toda su extensión, con marcas de "medio milímetro" en sus primeros diez centímetros y reverso con tabla de conversión de todas las medidas milimétricas a su equivalente en pulgadas, y viceversa.

$12,90.= me dijo la anciana que costaba la de 40cm. Tres pesos mas la de 60cm. Pregunté si tenía de 20 o 30 ya que 40, para la utilización que yo le doy era excesivo.

Pero no había.

Me fui del local hacia donde debía ir a realizar un trámite y, al finalizar el mismo, volví decidido.

Porque finalmente suele ocurrirme que cuando dejo de comprar un artículo de estas características no vuelvo a encontrarlo.

Esta vez encaré el negocio "desde el otro lado" y pude observar con cierta desazón que tenía un cartel de venta.


Ingresé y le pedí la regla. Otra vez me impactó el olor a siglo pasado y esta vez de fondo sonaba "Chorra" en la voz del "Eterno".

La señora expresó su beneplácito al tiempo que extendió la mano hacia una estantería de madera y tomó una regla igual que colgaba de un clavito. La torció y extendió sobre el mostrador comentando que se había estrenado con el local en 1937 y permanecía como el primer día. Sólo faltaba la pintura de los números en bajorrelieve.

Pregunté si no había un error con el valor de la regla y la viejecita me respondió que el valor se lo daría yo, que el precio estaba fijado...

Como de un rayo me vino el dicho popular a la cabeza y me sentí verdaderamente necio.

La señora, que en primera visita y charla se expresó como dueña del lugar, en esta segunda parte -y al preguntarle por el tema de la venta del fondo de comercio y comentarle lo lamentable que me parecía que un lugar así dejase de existir- se identificó como empleada.

Seguramente y por la inseguridad que nos rodea tomó sus recaudos ante una pregunta cuyas implicancias y ulterioridades desconocía. No la culpo por ello sino lo contrario. Felicito a los ancianos atentos a que no "los pasen" con "el Cuento del Tío" y sus variantes de sonsacar información con fines deleznables.

Así me comentó -de sí mismo, en tercera persona y con visible angustia- que la dueña era una mujer muy mayor y que sus hijos le rogaron que venda, que no la quieren ver trabajar mas. Creo que hizo un pequeño esfuerzo para contener un suspiro a la vez que tragó fuerte.

A quienes quieran ir a la librería "Los Expertos" antes que desaparezca y disfrutar del pequeño cubículo, sus semisombras y su olor casi centenario les comento que está en la zona de Congreso. San José 121 exactamente.




14 comentarios:

unServidor dijo...

Un mundo que desaparece...
Me diste ganas de pasarme (y tal vez lo haga esta semana próxima) aunque sólo sea a preguntar si tiene algún globo terráqueo... y ver qué países tiene.
Y si no es el de Mafalda.

ivana carina dijo...

Hola!!

Vivo a 1500 km de esa libreria que describís, así que medio que no creo que pueda ir, pero me gustaría, ya que me hace acordar a la libreria que tenía mi abuelo cuando yo era chica....

Qué lástima que desaparezca, porque tal vez los que la compren, no tengan la intención de conservarla en ese estado "añejo" que nos hace acordar de las cosas simples de la vida...

Muy buena la entrada! Me encantó!!!

Un saludo desde la Patagonia Argentina!

Mona Loca dijo...

Rapote, me dieron ganas de pasar!
Y como está cerca de casa...
Los artículos de antes tenían otra calidad, ya me lo decía mi madre y ahora veo cuánta razón tiene...

( será porque estoy llegando a la edad que mi madre tenía cuando me lo decía?)

no tan iguales dijo...

¡Qué maravilla de hallazgo! Por desgracia sólo le paso relativamente cerca a las 8 de la mañana cuando estoy yendo a trabajar, pero te aseguro que el relato me pareció una publicidad excelente.

elcuervodePoe dijo...

Te recontra felicito por el relato. Muy bueno.

Guty dijo...

Los porteños tienen esa nostalgia que la gente del interior no conocemos, o recién estamos descubriendo. Hermoso relato y muy buenas compras.
Por cierto, al lado el Paty completo a 4 mangos, está todo barato en esa cuadra :D

Celes dijo...

Me re gustó el relato rapote
Me encantan las librerías viejas, las farmacias viejas,los almacenes todos los locales de antes.. ahora está todo muy farmacity, muy supermercado chino que no es lo mismo... Te sacan parte de barrio, o por lo menos a mí, que rezo para que Palermo Soho y esas cosas no vengan a mis cuadras hermosas de Palermo viejo, donde hay casitas sin edificios nuevos ni locales raros

Qué nostálgica soy dios!

El Gaucho Santillán dijo...

Tendrà un jugador de futbol de plàstico, que vos soplabas por el pie, y en la otra mantenìa una pelota en el aire?? (el "dale gol")

En fin. che ya arreglè los links. (Vos salias como "Steki" jajajaja)

Saludos

aquiles m. dijo...

Soy otro más que vá a darse una vuelta por allí.
Me recuerda esto a una plaza del DF, en México,detrás de El Zócalo, como nuestra Plaza de Mayo, pero 4 veces más grande. Está llena imprentas viejas donde se imprimen tarjetas de cumpleaños de 15, o de cualquier tipo.
Parece como del 1.700 y algo.
Todo funciona maravillosamente bien.
Gracias por el paseo compartido

Fla-q dijo...

Ya me corro a comprar plumines para dibujar con tinta china.
Y reglitas de madera para los machetes.
Y gomas para lapiz/tinta.
Simulcop, quedaba?

unServidor dijo...

Jajajaja ¡y sin olvidar el PAPEL SECANTE, Fla-q!

Rapote dijo...

unSer I:
A simple vista no, pero puede que tengan.

Ivana C:
De seguro que no continuará tal y como está.

Gracias por comentar y saludos para Ud. también.

Mona:
Es común que uno se sorprenda diciendo cosas que escuchó de chico en boca de sus mayores.

Tan común como revelador... de que el calendario nos resulta implacable... ¡Igual somos jóvenes de espíritu! (Y de edad también che, que tanto ni que tanto).

NTI:
Uff... Le llegó tarde la publicidad a "Los Expertos"... Aunque si se sostuvieron desde 1937 algo deben haber hecho bien ¿no?

Cuervo:
Gracias-gracias.

Guty:
Es cierto lo que decís. La nostalgia por este tipo de locales se puede dar solo en donde este tipo de locales permanece en pie. Y sobre todo en donde existieron locales como estos desde hace añares.

No se puede añorar algo que no se vió/vivió. Ya les va a tocar...

Celes:
Sí. Se tiende a "estandarizar" la estética de los locales y quitarles personalidad. Al menos es lo que creemos los contemporáneos a cada local (me refiero a que 40 años atrás seguro pasaba lo mismo y todas las farmacias -por ejemplo- eran iguales).

Seguro que en 40 años un local que permanezca como un "Farmacity de hoy" le dará nostalgia a mas de uno de nosotros.

Santillán:
Péeeero... El "Dale Gol" tendríamos que buscarlo en una vieja juguetería paisano. Me pongo en campaña...

Aquiles:
Bienvenido a este espacio amigo. Espero lo disfrute.

Fla-q:
Seguro que consigue todo eso.
¿Simulcop? Hummm... No creo. Éso se echa a perder con los años.

unSer II:
Deben estar medio amarillentos pero seguro que tienen.

Saludos a todos y gracias por pasar y comentar.
Rapote

Pablo dijo...

Wow. Hacía rato que no leía algo que me pegara tanto. Llegué un cacho tarde al post, pero aún a tiempo a pasar x ahí.
Qué pena que me da que se cierren esas cosas, qué pena.

Gracias Rapote.

Rapote dijo...

Pablo:

Bienvenido por estos lares amigo.

Gracias por pasar y comentar.

Si está cerca, no desaproveche la regla metálica.

Satisfacción garantizada.

;) Rapote