No mucho tiempo atras


Antes, no mucho tiempo atrás, los turistas no venían a mi barrio. Tal vez alguno aventurero a comprar ropa. Ni siquiera vinieron en masa durante la primera gran ola turística allá por el comienzo del tercer milenio.

Ahora vienen. Lo hacen para ver un fenómeno único en la ciudad que se da solo una hora cada día –si es que el tiempo acompaña-y que se da cerca del mediodía en veinte manzanas. Ellos llegan en camioneta, subte o colectivo. Luego de Caminito y el estadio de Boca, San Telmo, La Recoleta y los siete Palermo, se dan cita aquí.

Lo que no ocurre en Nueva york, en Hong Kong, en Kuala Lumpur u otra gran metrópolis, ocurre en esta, la que fuera Reina del Plata antes de que Montevideo se desarrollara tras concentrar más del ochenta por ciento su población en la zona Sur y Este del país; y convirtiera al resto del país en un gran polo industrial para compañías de los países llamados “primer mundistas”.

Aquí, donde mucho tiempo atrás era el límite de la ciudad, vienen a ver como las farolas con forma de varios árboles apagan totalmente sus luces solo por una hora para que la luz del sol se asome por sobre los rascacielos porteños, aquellos que superaron por trescientos metros a los de Puerto Madero, los que alcanzaron los doscientos cincuenta pisos. Durante esa hora, en la que la luz artificial no eclipsa al cielo, se puede elevar la vista para volver a verlo de color celeste, uno distinto al que conocí no mucho tiempo atrás, uno que está lejos de ser aquel celeste que conocí de niño.

Aquí, donde las plantas de los balcones son las llamadas de interiores, donde si se ve una planta con flor se sabe que son artificiales tienen que ser son de plástico, donde de hace ya no existen más casas o edificios de no menos de cien pisos, donde el único lugar verde en el Parque Rivadavia. Año dos mil veinte: ¡cuánto cambio el barrio de Caballito!

5 comentarios:

YO, la peor de todas dijo...

hOLA AMIGO, nuevamente soy la primeerita. Bravo, bravo, su prosa encandila como esa luz de sol que mencionan sus lìneas...
Un beso enoorme desde este lugar encantado, en donde no es necesario estar a ninguna hora, puesto que el sol lo ha elegido para quedarse siempre.
Besos mil a usted y a su musa inspiradora

Geraldine dijo...

hola, es la primera vez que llego a tu blog y en realidad siempre ando en busca de blogs de personas porteñas o de buenos aires vio?...como para sentirse como en casa en ésta vasta internet, si quieres podemos intercambiar links...te mando un saludo grande...gery

Zippo dijo...

Medio que me dio una angustia. Muy bueno, Nano.

YO, la peor de todas dijo...

yO sigo aplaudièndolo, no me queda otra... Don Nano, me enorgullece haberle invitado a ser parte de esto.

Rapote dijo...

Mire que el 2020 está a la vuelta de la esquina eh...

Saludos, muy bueno su post.
;) Rapote