De la tristeza a la alegría


Hoy es un día triste, es el día en que se recuerda en Israel a los soldados caídos en las guerras y a las víctimas de atentados terroristas dentro y fuera del país. La conmemoración comienza por la tarde, luego de la salida de la primera estrella como se rige el calendario hebreo.

Al anochecer comienzan las ceremonias entre ellas las que se celebran en los colegios. A las 20.00 Hs. sonara una sirena durante dos minutos donde todo el país se parara para recordar. A las 10 de la mañana sonara nuevamente durante dos minutos. Es un momento acogedor, del cual es difícil mantenerse aparte como se ve en el siguiente vídeo de la sirena que sonó hace pocos días por las víctimas del holocausto.



Para los ciudadanos israelíes el ejercito es algo con lo que tienen una relación muy especial. Los jóvenes de ambos sexos cuando cumplen los 18 años son llamados a incorporarse al ejercito en el cual permanecerán durante tres años ellos y dos años ellas. Esta es la regla general, ya que existen casos en que en lugar de entrar en el ejercito se realicen tareas civiles en lugares como hospitales o centros de la tercera edad. Por otro lado, al ser tanto tiempo el que se pertenece al ejercito el mismo organiza y ofrece carreras universitarias a aquellos jovenes con mejores notas en los examenes finales del secundario, los cuales de aceptar tendrar que permancer por cinco años en el ejercito hasta que completan sus estudios, luego de lo cual pueden elegir si continuar o no dentro de la fuerza.

Por esto es que los israelíes ven a cada soldado como si fuera su propio hijo o hermano.

Existe fuera del país la creencia de que el ejercito israelí es todopoderoso e invencible, un mito que tiene base en algunos logros militares que parecieran imposibles como la guerra de los seis días o en operaciones comando como el rescate de los pasajeros del avión secuestrado y desviado a Uganda, conocida como la Operación Entebbe. Ya retomare estos temas en otro post.

De la profunda tristeza del día de conmemoración por los caídos, se pasa sin interrupción a la alegría de la celebración del día de la Independencia que cumple 61 años. Este pasaje no es fortuito ya que es un reflejo de la vida que es una sucesión de tristezas y alegrías. En las celebraciones que se festejan este año en la ciudad donde vivo estará cantando Dana Internacional la travesti que se hizo famosa cuando gano en el año 1998 Eurovision con el tema Diva. Ahora les dejo uno de sus temas. Hasta la próxima.


6 comentarios:

Maria "C" dijo...

No me imagino cómo es vivir en guerra permanente y desde hace tanto tiempo. Pienso que en medio de eso, todo lo que es lindo o alegre seguramente es disfrutado en mayor proporción.

Es muy conmovedor leerte. Gracias.

Mona Loca dijo...

Muy interesante post, Sacer!


beso

YO, la peor de todas dijo...

Me estoy enterando de muchas cosas que desconocìa!
Gracias por ilustrarnos y desasnarnos!!!!

Guty dijo...

Lo de los pibes que entran a las fuerzas armadas a los 18 años me recuerda a la época en que estábamos pegados a la radio por el sorteo de la colimba.

Zippo dijo...

No me pega cualquier ensalzamiento que se haga respecto de fuerza armada alguna, por más conmovedora que sea, Sacer. Es el origen de todas las calamidades.
"Yo voy a la guerra porque mi hermano o tío o padre murió en ella, cómo no voy a honrar su memoria"?O el ridículo argumento de que su muerte no sea en vano, y eso. Me parece que es fomentar la cadena del odio ese sentir, ya que del otro bando también se plantean las cosas de esa manera.
Sensibilizar las guerras y sus secuelas es un gran error.

Milenius dijo...

Totalmente de acuerdo con Zippo.
Y entrenar a los pibes desde los 18 años es una calamidad lisa y llana.

Acá tuvimos una guerra dolorosísima llevada adelante por monstruos que mandaron a la guerra a pibes de esa edad. Sin entrenar, de acuerdo, pero aun entrenados, habrían muerto muchos.

La única manera de hacer honor a los caídos, a mi entender, es buscar la paz por todos los medios. Algo por lo que Israel no se destaca.

Un saludo,