Los Mantras "Antisionistas". Primera parte

Quería traerles aquí, con referencia a lo que paso en Buenos Aires durante la celebración del 61 aniversario de la creación del estado de Israel, una serie de "proclamas" escuchadas por parte de los que se dicen antisionistas y que no son otra cosa que fruto del desconocimiento, estas son:

• “Israel es una potencia colonialista”: “Colonialismo” es un concepto que refiere a un régimen político-económico de explotación localizado históricamente entre finales del siglo XV y mediados del siglo XX y que consistió en la apropiación por parte de metrópolis –en su totalidad países europeos- de regiones ubicadas en otros continentes (América, Asia, África y Oceanía) para su explotación económica directa a través de un sistema de dominación político. Este no es el caso de lo que ocurre en Medio Oriente, allí confluyen dos pueblos que disputan un mismo espacio geográfico con el cual ambos tienen una ligazón histórica y afectiva. Tal vez la confusión se deriva de una tendencia a interpretar los acontecimientos con categorías analíticas pre-existentes que dan cuenta de una realidad que aparenta ser similar pero que es diferente. Potencias colonialistas son, por ejemplo, España que conserva la ocupación de las ciudades marroquíes de Ceuta y Melilla como enclaves coloniales ó la ocupación Inglesa de las Islas Malvinas, la cual se niega a abandonar. Esto ni siquiera es análogo a lo que ocurre entre Israel y los llamados Territorios Ocupados. El absurdo de que “profesores universitarios” ingleses firmen un manifiesto repudiando el “colonialismo” israelí mientras no repudian a su gobierno por la infame ocupación de las Islas Malvinas o Gibraltar. O que el gobierno español con Rodríguez Zapatero y su canciller Moratinos condenen el “colonialismo” israelí mientras mantienen sus colonias en Ceuta y Melilla.

• “Israel es un estado de Apartheid”: Este mantra, también puede aparecer en su formato extremista: “Israel hace limpieza étinica en Palestina”. Nuevamente aquí apreciamos otro ejemplo de transpolación mecánica de categorías que corresponden a determinadas relaciones sociales particulares y son aplicadas, forzando los hechos, a una realidad completamente diferente. El Apartheid fue un régimen impuesto por la minoría blanca sudafricana a su propia población negra y mayoritaria, este sistema consistió en un régimen de dominación racista basado en la segregación (la confinación de la población negra en barrios –bantustanes- mantenidos bajo estricta vigilancia y sometidos a un régimen represivo , privados de todos derechos humanos, sociales y políticos). Quienes sostienen que Israel es un estado de Apartheid ignoran, deliberadamente, que alrededor del 25% de la población israelí no es judía y tiene amplia libertad de movimientos, iguales derechos políticos, etc., libertades y derechos que los negros sudafricanos ni soñaban. De hecho, en una encuesta realizada en diciembre de 2007 a ciudadanos israelíes acerca de la convivencia árabe-judía en Israel , el 94,3% de los árabes israelíes acuerda con la afirmación que en Israel existen igualdad de oportunidades para árabes y judíos (un 78,5% totalmente de acuerdo y un 15,8% algo de acuerdo). Mientras que el 76,9% de los ciudadanos árabes israelíes responden que prefieren vivir en Israel antes que en cualquier otro lugar del mundo (un 48,8% totalmente de acuerdo con esto y el 28,1% algo de acuerdo). Asimismo, en este sentido no vemos que se condene de igual forma a los muchos estados árabes en dónde los judíos tienen expresa prohibición de radicarse en caso de querer vivir allí: Arabia Saudita, Siria, Jordania, etc.

• “Israel es un estado racista”: Quienes intentan aplicar esta categoría basan su “teoría” en el hecho de la autodefinición de Israel como estado judío, a pesar que en ningún momento este estado se define como exclusivamente o excluyentemente judío, además de las estadísticas que cito en el punto anterior donde la mayoría de su población árabe acuerda con la afirmación que Israel es un estado donde tienen iguales oportunidades que los judíos.

• “Israel es un estado confesional”: Como en el punto anterior, esto tiene su basamento en la autodefinición de Israel como estado judío y por la utilización de elementos identitarios ligados al judaísmo (la Estrella de David en la bandera, la propia bandera con el diseño asemejando un talit (manto ritual), la menorá de su escudo, su himno HaTikva, etc.) a pesar de su minoría poblacional que pertenece a otras confesiones (cristianos y musulmanes, principalmente). No vemos que se trate de la misma forma a los muchos países donde viven judíos y musulmanes y en cuyas banderas existe una cruz (denotando su identidad cristiana): Inglaterra, Suecia, Finlandia, Noruega, Dinamarca, Suiza, etc. Tampoco lo apreciamos en aquellos países donde existe una minoría no musulmana (cristianos y judíos, principalmente) y en sus banderas ondea la medialuna islámica: Turquía, Tunez, etc. Además tampoco se trata de la misma forma despectiva a otros países y grupos que no sólo se autodefinen como confesionales, sino que hablan abiertamente de su plan “misionero” de extensión de su fe al resto del orbe. Me refiero a la República Islámica de Irán. Además de los estados que aplican la Shari’ia (ley coránica) como su principal código jurídico (Arabia Saudí, Sudán, etc.). ¿Todos estos no son estados “confesionales”?. Ya ni siquiera vale la pena hablar del carácter profundamente laico de la democracia israelí, la cual durante sus primeros 29 años de vida fue gobernada continuamente por una coalición de izquierda.
El autor Jeff Jacoby resume este punto con una contundencia inimitable; dice Jacoby:
“Si los 55 países que componen la Organización de la Conferencia Islámica tienen derecho a ser reconocidos como estados musulmanes y los 22 países de la Liga Árabe son aceptados como estados árabes. ¿Cuál es la razón por la cual se niegan a reconocer a Israel como estado judío?...
La Constitución argentina promulga el apoyo gubernamental a la fe católica. La Reina Isabel II es ministro supremo de la
Iglesia de Inglaterra. En el reino himalayo de Bután, la constitución proclama al budismo ‘la herencia espiritual’ de la nación. Las familias reales danesa y noruega tienen que ser miembros, respectivamente, de la Iglesia de Dinamarca y de la Iglesia de Noruega. ‘La religión imperante en Grecia’, proclama la sección II de la constitución de Grecia, ‘es la de la Iglesia Ortodoxa Oriental de Cristo’…
De hecho, en ninguna otra región del planeta los países vinculan su carácter nacional a una religión concreta de forma tan rutinaria como en el Oriente Medio musulmán. La bandera de Arabia Saudí muestra la Shahada –la declaración islámica de fe- en escritura blanca árabe sobre fondo verde; en la bandera iraní, la fórmula islámica “Alahu Ajbar” (“Alá es grande”) aparece 22 veces. Y después está la propia Autoridad Palestina de Erekat, cuya Ley Básica dicta en el artículo 4 que “El Islam es la religión oficial de Palestina” y que los “principios de la Sharía islámica serán la fuente principal de legislación”.
A pesar que Israel no se rige por la Halajá (la ley religiosa) sino por la ley civil. Por el contrario la casi totalidad de los regímenes islámicos se rigen por la Sharía (ley coránica) pero a pesar de ello no se los condena por ser confesionales.
Adicionalmente, la ley israelí garantiza explícitamente iguales derechos a todos los ciudadanos independientemente de su religión, etnia u otra herencia. También se ignora que la mayoría de la población israelí es judía (según datos de 2005 el 76,1% es judía, 16,2% musulmana, 2,1% cristiana, 1,6% drusa y 3,9% sin clasificar) y entre ellos (según datos de 2006) la mayoría es secular 44%, (sólo el 65% cree en D’os) y un escaso 34% afirma poseer algún grado de religiosidad

• “Israel asesina civiles”: En toda guerra mueren civiles, es lamentable, pero cuando se toma el conflicto en Medio Oriente en estadísticas comparadas, uno puede apreciar el flagrante trato discriminatorio que recibe Israel al ser acusado de asesinar civiles deliberadamente. Debemos recordar aquí que según las Convenciones de Ginebra quien utiliza población civil como escudo para atacar a un enemigo (como estilan hacer los terroristas palestinos y libaneses) comete un crimen de guerra pues transforma de inmediato a esos civiles en un blanco militar legítimo. Por otro lado, según el Corán, quien muere a manos del enemigo en la “senda de Alá” (durante una Jihad) se hace merecedor de un lugar junto a Alá en el Paraíso. Los conceptos de vida y muerte son muy diferentes en occidente y en el mundo islámico, esto lo saben los islamistas quienes utilizan a sus muertos sin miramientos para hacer propaganda y ganar adeptos en occidente. De todas maneras cuando comparamos los civiles muertos en ambos bandos (en cifras relativas) vemos que la cosa es muy diferente a como la pintan.
Citaremos los datos de una organización israelí defensora de los derechos humanos en los territorios ocupados, organización sumamente crítica a la “ocupación” israelí de los territorios.
Tabla 2 . Víctimas del conflicto palestino-israelí desde la Segunda Intifada (29/9/2000 al 30/11/2008)
Palestinos Israelíes
Combatientes Muertos 1981 43,1% 335 31,5%
Civiles Muertos 2613 56,9% 727 68,5%
Total de Muertos 4594 100% 1062 100%

Se aprecia en el cuadro de arriba que en uno y otro bando predominan las muertes de civiles, pero se ve que en el lado israelí muere casi un 10% más de civiles que en el lado palestino. Esto se debe a una deliberada política de atacar población civil enemiga y esconderse entre la población civil propia.

• “Israel es un estado genocida”: Este es uno de los mantras favoritos del “progresismo” contemporáneo. Tiene varias formas en las cuales puede hacerse presente, a saber: “Israel es un estado terrorista”, “Israel está haciendo un Holocausto en Palestina”, etc. Dado que luego del Holocausto judío, la Organización de Naciones Unidas condenó expresamente al genocidio como un delito cometido contra un pueblo. Y a pesar que existe una intención clara de “destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal” , esto no puede ser aplicado a la situación en Israel; hacerlo es desvirtuar la realidad, y, una vez más banalizar un concepto que era útil para describir una situación histórica y ahora por su uso banal ha perdido su fuerza conceptual. Adicionalmente hoy hallamos cientos de declaraciones que hablan de una realidad virtual en la cual Israel sería el mayor criminal de la historia, sus acciones criminales no tienen parangón, y otra interminable retahíla de lugares comunes similares, cuando hacemos una pequeña comparación de los “crímenes” israelíes hallamos lo siguiente:
Desde la creación del estado de Israel la cantidad total de árabes “asesinados” por este estado (suponiendo que ninguno de estos árabes murió en las guerras por ellos provocadas –como la invasión a Israel de 1948-, que ninguno de ellos cayó con armas en la mano intentado infiltrarse a Israel para asesinar civiles en atentados, que ninguno de ellos se “inmoló” entre civiles judíos, etc.) aún si todos los muertos desde 1948 hasta 2008 , la cantidad total de árabes (libaneses, sirios, jordanos, egipcios, sudaneses y palestinos) “asesinados” por Israel asciende entre 40.000 (según los más proisraelíes) y 59.000 árabes (según los más proárabes), mientras que en el mismo período cayeron asesinados por árabes entre 22.000 (según los más proisraelíes) y 11.000 israelies (según los más proárabes) . Estos datos no resisten el menor contraste con los guarismos de genocidios actuales como Darfur 1.000.000. Contra el cual no he visto manifestaciones y de donde Israel recibe refugiados que llegan a travez de la frontera con Egipto.

• “Israel ocupa Palestina”: Este es uno de los mantras históricas que se emplean. De hecho los territorios hoy reivindicados por los palestinos para construir su estado (la Franja de Gaza, Cisjordania y Jerusalem Oriental) desde el 15/5/1948 y hasta el 5/7/1967 no estuvieron en manos israelíes, sino que la Franja de Gaza era “ocupada” por Egipto (un país árabe), mientras Cisjordania y Jerusalem Oriental estaban “ocupadas” por Jordania (otro país árabe); lo curioso es que durante los 19 años que duró la ocupación árabe de Palestina, no hubo “resistencia” a dicha ocupación. Tampoco se cuestionan por qué el 15/5/1948, como lo había acordado la ONU, no se creó el estado árabe junto al judío, sino que, al contrario, en una clara violación a la resolución de la ONU, ejércitos de cinco naciones árabes invadieron el territorio del ex-Mandato Británico con la intención de destruir al naciente estado judío.
Quienes utilizan el concepto “Palestina” ignoran que el mismo data de alrededor del 135 de la Era Común cuando la rebelión de Bar Kojba fue derrotada (y la última resistencia a los romanos fue aplastada en Masada), los romanos generaron una masacre, historiadores calculan que fue asesinada entre el 80 y el 90% del millón de pobladores del Reino de Judea (nótese que el gentilicio judío se deriva de allí), el 10 o 20% sobreviviente, una parte continuó allí, y otra parte considerable fue esclavizada y dispersada por todo el Imperio Romano. Allí fue cuando los romanos, como solían hacer con sus pueblos enemigos, para intentar borrar la memoria judía y evitar futuras rebeliones, cambiaron el nombre de Jerusalem por Aelia Capitolina y el de Reino de Judea por Palestina, retomando la memoria de los Filisteos. Siempre hubo habitantes judíos en esas tierras, a fines del siglo XIX principios del XX, la cantidad de habitantes era tan escasa (alrededor de unos 140mil incluyendo lo que hoy es el estado de Israel y Jordania entre los que se incluye una minoría judía en ciudades como Sfad y Jerusalem) que los Britanicos plantean la necesidad urgente de poblar esa tierra "estéril y abandonada" por lo que ve con buenos ojos la migración de judíos hacia ese territorio. Entre la población que habitaba en esa época Palestina se encontraban también los Drusos y los Beduinos.

Este texto extraído de la nota "Los mantras del Anti-sionismo" y levemente modificado.
Próxima entrega, la segunda y ultima parte.

9 comentarios:

Fender Gebiet dijo...

Ya he discutido estos temas. Sin embargo, aparecen una y otra vez y cansa discutir con un nuevo oponente que viene fresco al ruedo. No sé qué tiene que ver con nada, por lo menos, antes estaba relacionado con la entrada de las tropas israelíes en Gaza. Es como un hoax, aunque mucho un poco más dañino.

Me resulta extraña la repetición, es casi como encontrarse con una suelta de panfletos del año pasado, de nuevo, en plena calle. Es kafkiano. La última vez, un voluntarioso pro israelí usó estos argumentos como parte de su sólida argumentación en contra de los que pedían el cese de la invasión de Gaza en el blog de Tomás Abraham. En aquel entonces, me parecía parte de una especie de "Manual de Respuestas sobre cuestiones urticantes" que se distribuía entre las personas interesadas en defender la posición israelí. Lejos no estuve.

Lo digo con todo respeto. No tengo ninguna afinidad con los combatientes, ni en esta guerra ni en ninguna otra. Las que he visto sucederse me enseñaron que la guerra la gana el más fuerte, no el que tiene razón. Generalmente, quien tiene razón y pierde es olvidado.
La posición de víctima es la primera cosa de la que se aprende a desconfiar. Todos los que empiezan una guerra lo hacen con una excusa, el famoso "casus belli".

Llegué hasta "Tal vez la confusión se deriva de una tendencia a interpretar los acontecimientos con categorías analíticas pre-existentes que dan cuenta de una realidad que aparenta ser similar pero que es diferente."

Si me dieran una moneda por cada inocente muerto en un problema local, político, racial, religioso o tribal que se escondió detrás de una excusa similar, hoy sería rico. Muy rico. Asquerosamente rico.

¿Puedo recordar la Alemania Nazi, Bosnia, Armenia, Ruanda y tantas otras "cuestiones peculiares" que reclamaron ser intrínsecas y que no debían ser analizadas "con categorías analíticas pre-existentes"? ¿Puedo recordar que fue la excusa que usaron los militares en Argentina para matar a treinta mil personas?

¿Puedo decir que es la razón sin razón que arguyó Bush y con la que -seguramente edulcorada- nos vendrá Obama para justificar torturas y otras lindezas?

Por lo menos, los islámicos matan con la secreta esperanza de ir al encuentro de Mahoma (o algo como eso). No me parece ninguna razón mejor que la israelí, pero al menos no insultan mi inteligencia.

Israel, como dijo Asimov, perdió la primera y única oportunidad de no ser como sus enemigos, antiguos y presentes. No importan los ejercicios de dialéctica, de estadística (lo de los "combatientes muertos" es algo que fue perfectamente aclarado en su momento, y te pido por favor que me evites tener que debatirlo acá).

Este panfleto, con tres verdades apoyando cien mentiras, tiene un objeto poco ingenuo. No puedo dejarlo pasar, pero tampoco puedo ponerme a discutir cada vez que alguien lo sube a la red o a lugares que frecuento.

Zippo dijo...

Hummm...

Me parece que, por más que los argumentos usados sean verídicos ( no los estoy poniendo en tela de juicio, es más, hasta puedo permitirme darlos por sentado),la victimización judía fue siempre lo que me hizo mirar con cierto recelo su causa en esta guerra.No son inocentes, de eso estoy seguro. Y los musulmanes fundamentalistas, son tan peligrosos como ellos.Ni más ni menos.

Milenius dijo...

Acuerdo en un todo con Zippo y Fender.
Siento que esta entrada es propaganda panfletaria, justificativos para lo injustificable.
Confundir el disenso con "antisionismo" y, peor aún, con "antisemitismo" es algo tan grave como común por estos días. Pero bueno, así estamos...
Es una pena, por otro lado, que no respondas los comentarios. Sería una buena opción para tratar de entendernos.
Saludos,

Rapote dijo...

Hace días que no entro a Internet. Que no enciendo la PC siquiera...

La verdad es que concuerdo con los comentaristas, pero no con el autor de la entrada.

Considero también que se trata de un panfleto y no me agrada en absoluto la "victimización del victimario". Menos aún cuando parte de él mismo...

Seguramente que -como indica Milenius- sería mayor y mejor el "ida y vuelta" del debate si contestaras los comentarios.

Un abrazo,
Rapote

Pablo (yo) dijo...

Interesante nota, Sacer.
Con respecto al colonialismo de España en Ceuta y Mellila, España argumenta que son ciudades españolas, habitadas por españoles desde antes que existiera el reino de Marruecos. (No sé hasta donde es cierto, es lo que ellos plantean.)
Con respecto a los comentarios, me parece que los "mantras" que enumera Sacer van bastante más allá del ataque del año pasado, no refiriéndose a un caso puntual.
Espero la segunda parte.

Sacerdote dijo...

Fender: Me parece bien que hayas discutido ya estos temas, es una lastima que no consideres discutirlos conmigo “porque llego tarde”. El post lo publique en relación al ataque por parte de un grupo de antisionistas sobre los asistentes al acto de celebración de los 61 años de la creación del Estado de Israel. Y si es un panfleto, como tantos otros que explican o difunden determinadas ideas o pensamientos, vos usas la palabra como descalificadora del contenido, pero la forma panfletaria, no es necesariamente mentirosa o dañina.
Estoy en contra de todas las guerras, no justifico ninguna muerte, ni las “justas” ni las “injustas”, así como tampoco las motivaciones. Y en esto ultimo lamento tu expresión:
“Por lo menos, los islámicos matan con la secreta esperanza de ir al encuentro de Mahoma (o algo como eso). No me parece ninguna razón mejor que la israelí, pero al menos no insultan mi inteligencia.” Y lo lamento porque yo considero que no existe razón alguna para matar, y en ningún momento me propuse justificar muertes de ningún lado. Quería aclarte estos puntos porque no me conoces y mi intención en estos post es el tratar de generar una discusión sobre el tema para poder juntos buscar una visión menos novelística de buenos y malos intentando dimensionar el conflicto, que es sumamente complicado. En lo personal creo que la única solución viene por la creación inmediata de un estado Palestino prospero y fuerte, que conviva en armonía con Israel. Es mi deseo y mi lucha concreta en el terreno. Sitas a Asimov y me parece buenísimo, ya que el estuvo en contra de la creación de Israel, pero por motivos muy diferentes a los que expresan sus actuales detractores, el se oponía a la creación de ese o cualquier otro estado ya que el cree que la humanidad no debe estar dividida en estados sino ser una sola. Utópico y hermoso, pero no es la realidad actual. Israel existe (doy fe, estoy escribiéndote desde aquí).
Elegí esta serie de “mantras” antisionistas como forma de que junto a ustedes los comentaristas tiremos de ellos para ver que no condicen con la realidad o son exajeradas.
No es esta historia una de buenos y malos, nunca se podra encontrar una solución al conflicto con esta óptica. Por eso a los que creen que la desaparición de Israel es la única solución les digo que se equivocan.

Zippo: Todos los fundamentalismos son peligrosos, porque se basan en la intolerancia.
Con respecto a la supuesta victimización judía, me parece esta vinculada al ejercicio de la memoria como pueblo. ¿No es contradictorio que se le exija a los judíos olvidar el pasado, y por otro se lo condene por repetir las barbaridades que sufrieron? De ese pasado deberíamos aprender para ser mejores.

Milenius: No soy yo el que confunde disenso con antisionismo, los propios grupos que enarbolan estas consignas se autodenominan así, para no ser considerados antisemitas lo cual es políticamente incorrecto. Con respecto a mis respuestas, lamento no haber podido contestar antes.

Rapote: La "victimización del victimario" es utilizada por las dos partes en este conflicto, donde se puede poner como fecha de inflección de uno a otro lado la guerra de los seis días. Por eso considero un error el ver este conflicto como si de un cuento de buenos y malos se tratara, es mucho mas complejo y no hay aquí inocentes. Solo reconociendo errores de los dos lados y reconociendo al otro como igual podrán las dos naciones crecer lado a lado. Es una creencia muy extendida entre los israelíes que solo la existencia de un estado Palestino solido y prospero traería la paz a esta región. Un Abrazo.

Pablo(yo): Gracias, las razones que expone España se parecen mucho a las que se exponen en Israel o Palestina. Y son siempre parecidas al problema del Huevo y la Gallina. Y si esas razones para el antisionismo vienen expresándose de antes de la ultima operación en Gaza.

Fender Gebiet dijo...

Sacer: mi expresión no hacía referencia al valor o no de matar, si no a que por lo menos no me toman por estúpido, como digo clarito.

En lo personal, no estoy en contra de matar por una razón valedera, aunque yo jamás haya encontrado una razón lo suficientemente válida (legítima defensa, ponele, pero llevado este argumento a más de dos personas, a una familia, una tribu, una raza, etc., entramos en terreno fangoso, así que para eso están los tribunales, supongo).

En el caso que nos compete, lo que discuto es que lo que transcribiste anda circulando hace rato por la red, yo personalmente lo noté cuando fue la ocupación de Gaza, pero no sé si empezó a circular justo en eso momento o antes.

Es un notable esfuerzo basado en varias falacias argumentales y de lógica que lamentablemente, a no ser que tengas paciencia, en este momento no puedo ponerme a descular. Sin embargo, como ejercicio, sería bueno que seas vos mismo, quien postula el escrito, quien empieces por decirnos qué te parece mal de esto que leímos.

Saludos.

Milenius dijo...

Sacerdote: no digo que vos confundas disenso con antisionismo o antisemitismo. Es la tendencia general. No sé quién creó la "novela de buenos y malos", lo que sí veo es que con este mismo post vos estás tratando de ubicar a Israel en la casilla de los buenos, aunque decís que deberíamos salirnos y sacar al resto de esas casillas.
Ahora, en otro orden de cosas, preguntás por qué se les pide a los judíos que olviden su pasado... ¿quién les pide eso? A mi me parece que nadie. Pero una cosa es recordar, aprender del pasado, y otra muy distinta es sentirse víctimas de él en el presente y, lo que es peor aún, ¡hasta en el futuro! y tratar de encontrar justificativos para encontrar enemigos en quienes no están de acuerdo con sus políticas de estado.
No me cabe duda: es un tema terriblemente espinoso, y te agradezco la disposición para responder.

Un saludo,

Fender Gebiet dijo...

Por otro lado, estoy tan en contra del antisionismo (cualquier cosa que eso signifique) como del sionismo (cuaquier cosa que eso signifique).