El maquillaje hace la diferencia

A principios de este año se promocionaba este film en cines como una película al estilo Tim Burton. Era una mentira.
Si bien por momentos puede tener un aire similar a El Joven manos de Tijera, dista bastante de las mega producciones del excéntrico director.

De todas maneras, y con mucha humildad el director Mark Palansky logra con Penélope una historia entretenida en especial para niños y jóvenes.

La historia cuenta las desventuras de Penélope (Christina Ricci) quien a causa del maleficio de una bruja nació con cara de cerdita. Su familia intentará ocultarla en el altillo de su mansión, para que nadie pueda verla, pero la trama se complica cuando un joven de nombre Max Campion (Nick Frost) se enamora de ella.

Es una linda película, pero hay un detalle que la hace digna de mención. El Film se trata sin duda alguna de un cuento de hadas, pero - lejos de tener los efectos especiales de El Señor de los Anillos o Harry Potter - en esta producción, un simple maquillaje en forma de chanchito en la cara de la actriz protagónica, nos transporta a un mundo mágico.

Esto demuestra que no hacen falta grandes presupuestos o un despliegue inmenso de efectos especiales para lograr una película fantástica. Aquí vemos un cuento de hadas, pero logrado con un único detalle: El maquillaje de Christina Ricci

Saludos y hasta la semana que viene

Pedro Ignacio Costa

2 comentarios:

Anónimo dijo...

jajaja
MUy buen post!
estyo usando una nueva base para maquillaje muy linda, que me tapa las imperfecciones !!!! pro fin
les paso le sitio por si les interesa
saludos
www.maybelline.com.mx

Celeste

Rapote dijo...

Otra vez mi maldita "cuestión de piel" me priva de ver otra peli...

Pero pasa que acá no hay una persona que no trago... ¡Sino dos!

Ricci y Whitherspoon, no las puedo ver. Me causan la misma sensación que Jim Carrey. Si en una película trabaja alguno de estos (ojo que la lista es bastante larga y no son nada más que estos 3 eh) es clavado que no la quiero ni ver.

De esta paso Pedro.
;) Rapote